lunes, 18 de marzo de 2013

¿Qué pinta Dios en la Semana Santa?


Nos acostumbramos diariamente a realizar las mismas cosas sin preguntarnos si lo que hacemos se puede hacer de una forma diferente o lo que es peor, sin preguntarnos ni siquiera el porqué hacemos una acción. Cometemos el error de hacer lo que otros hacen, de pensar como otros piensan e intentamos sobrevivir felizmente de los momentos sin preguntarnos demasiadas interrogaciones para no pensar en si lo que hago merece o no la pena, sobre si lo que hago tiene sentido o simplemente viajo en la banalidad de la corriente humana.

En estos momentos en los cuales estamos a punto de profundizar en el fin de la cuaresma para entrar en la pascua, muchos son los que sin la más mínima pensada se visten con sus mejores galas para recibir las procesiones en la calle. Pero cuando pienso sobre ello, solo me viene una pregunta ¿Dónde está Dios en todo esto?

Si nos acercamos y de verdad nos impregnamos en Dios vemos que para llegar a este punto, hemos cometido muchos fallos, fallos en los cuales nosotros tenemos gran culpa. Despedir a Dios de su fiesta nos cuesta caro año tras año, y mientras que no nos reconvirtamos y nos empapemos de Dios no tendremos respuesta cristiana sobre la verdadera Semana Santa o mejor dicho: fin de la cuaresma y comienzo de la pascua de resurrección.

Este momento en el calendario católico nos invita a reflexionar y a reconvertirnos, es un momento  de autoevaluación, de oración y recogimiento, de análisis y sobre todo de penitencia y propósito de enmienda.

No hay que olvidar que aunque sea fiesta cultural y folclórica el sentido de la fiesta es principalmente  religioso. Es por ello que siempre invito en estos tiempos a vivir una pascua diferente a todas las personas.

Cuando veáis imágenes en pasos sean pasos de misterio o de palios haceros una pregunta ¿En verdad a que estoy adorando? ¿Qué veo en este paso? ¿Qué significa este misterio o palio? Yo siempre me lo pregunto y siempre obtengo la misma respuesta, yo no adoro imágenes, yo veo la representación bíblica de la pasión en cada uno de la imaginería cultural que vemos por nuestras calles, no existe por mucho que quieran hacernos ver los “ santísimos, ilustres venerables cristos y vírgenes” cuando veas una procesión piensa que esa imagen representa a un texto bíblico el cual solo explica que existe un Dios, y que en la pasión solo hay un Jesucristo y una virgen María, es por ello que todos los nombres, apodos y apellidos de cada iconografía no es mas que una forma de llamar a ese arte cultural. Dios se representa con la forma de la Hostia. Y es sola esa forma la que tenemos que venerar, las imágenes son imágenes, madera, escayola, o incluso mármol bien tallados para representar un momento bíblico.

Cuando alguien por su decisión personal decide formar parte del cortejo ya sea como penitente (nazarenos en otros lugares), cargadores (costaleros en otros lugares), o penitencia detrás de la imagen e incluso como miembro de una banda musical, pensar y preguntaros ¿Qué hago aquí? ¿Qué sentido tiene que salga así? ¿Por qué hago esto? Siempre que me lo he preguntado e obtenido la misma respuesta, es el momento de perdón de mis pecados mediante una penitencia, exclusivamente. Hay muchas maneras de realizar penitencia en esta fiesta, salir de una de ellas solo es una forma de hacer penitencia. Por todo ello cuando alguien porta, o sale en una procesión viene de una reflexión personal en el periodo de cuaresma la cual se ha dado cuenta de que ha cometido ciertos errores y su propósito de enmienda comienza el día que realiza la penitencia.

Paralelamente a estas procesiones nunca hay que olvidar los oficios eclesiales que la Iglesia pone a disposición a cualquier feligrés. Esos oficios son bajo mi punto de vista más importante que asistir a la fiesta cultural-folclórica de la Semana Santa. Oficios que celebran desde la entrada triunfal en Jerusalén, pasando por el lavamiento de pies, pasando por el día del amor fraterno y concluyendo con la vigilia pascual, en mi opinión la eucaristía mas importante del año litúrgico cristiano.

Finalmente solo quiero reiterar que la Semana Santa es el momento de conmemoración en el calendario litúrgico cristiano católico de la pasión, muerte y resurrección y la festividad cultural no es mas que un complemento para realizar el verdadero sentido de la semana grande del catolicismo y nunca debe ir solo la festividad cultural folclórica sino siempre de la mano con el verdadero sentido de esta fiesta. Solo así podemos responder a la pregunta ¿Qué pinta Dios en todo esto? Con una única respuesta, Dios es el centro de esta conmemoración sin él, todo sobra.

Dame un hombre de oración y será capaz de todo
San Vicente de Paúl