martes, 19 de abril de 2016

Podemos miente


Basándome en el último CIS y en la separación ideológica dentro del eje Izquierda-Derecha dónde de antemano la ciudadanía indica mediante esta encuesta, que no existe el centro político exacto, podemos observar cómo se distribuye nuestro congreso según su ideología.

Cabe destacar que según esta encuesta, los partidos más centrados son PSOE y Ciudadanos cada uno virando hacia el espectro ideológico que se encuentran (Centro-Izquierda y Centro-Derecha).

Fundamentando esta separación en base a la encuesta de opinión del CIS, queda claro que la suma que Pablo Iglesias defiende no existe. Según Podemos existe una mayoría de Izquierdas en el Congreso que superaría a la Derecha. Como podéis observar y sólo sumando aquellos partidos que se encuentran en la Izquierda  o en la Derecha (contando o sin contar los partidos independentistas) esa superioridad de la izquierda no existe. Por lo que queda claro que para cualquier suma es necesario al menos un partido de corte liberal, conservadora o de derechas.  

Por lo tanto, para que la suma de Iglesias sea efectiva debería de contar al menos con dos partidos de derechas (llámese PNV y DL). Cabe recordar que DL es un eufemismo de la antigua CIU que está envuelta en los escándalos de corrupción de los Pujol. También es necesario recordar que ERC va de la mano de CIU, por lo que si en el pacto no se encuentra CIU, ERC no se suma a ningún acuerdo.

El PSOE ha dicho hasta la saciedad que no puede dejar la gobernabilidad de España en aquellos partidos que quieren romper con España en referencia a los partidos de corte independentista. Además, ve necesario que cualquier mayoría que permita la gobernabilidad tiene que ser implacable contra la corrupción por lo que partidos que se encuentren envueltos en tramas corruptas no caben en este Gobierno ni puede liderar ningún cambio en España, sobre todo en materia de regeneración democrática.

Es verdad que el partido ganador de las elecciones y con mayor representatividad es el PP, pero también es verdad que la mayoría de personas que fueron a votar no votó al PP. Por lo que hay una mayoría que demanda cambio. Eso sí, sabiendo que cada demandante de cambio, votó a su candidato.
Partiendo de todas estas premisas la única división posible en este espectro y que puede dar una mayoría para Gobernar, son aquellos partidos que quieren cambio y los que no.  Está claro que el PP no puede liderar absolutamente ningún cambio, es más ya lo rechazaron negándose a ir a una Sesión de Investidura, por lo que la única opción posible pasa por un Gobierno liderado por el PSOE.

Dentro de ese posible Gobierno, la única opción de cambio posible es la suma 90+69+40 que tendría una mayoría suficiente como para realizar los cambios que necesita España. Esta suma sería refrendada no solo por la mayoría parlamentaria sino que obtendría el apoyo de más de 14 millones de ciudadanos y ciudadanas.


Un Gobierno puramente de izquierdas no suma, y si hay que elegir a partidos de derechas para conformar cualquier Gobierno ¿Qué prefiere Iglesias? ¿Derecha rupturista salpicada con la corrupción o de corte más centrista? Más quisiéramos los que somos de izquierdas, que la Izquierda sumase lo suficiente, pero la realidad es que Pablo Iglesias miente, no existe tal mayoría. No suma. La única opción es un Gobierno liderado por el PSOE. Un Gobierno de cambio que acuerde unas líneas programáticas de corte progresista y reformista. ¿Podemos quiere cambio? Demuéstrenlo! 

lunes, 11 de abril de 2016

España no puede esperar


Repetir unas elecciones sería un fracaso. No solo en el ámbito político-económico en el que nos encontramos (que también), sino en el hecho primordial de la felicidad de las personas. 
Tener que volver a votar llevaría a muchos electores y electoras hacia su frustración. 

Nos llevaría a un escenario predecible de baja participación, dónde los partidos con más fidelidad de voto serían los beneficiados frente a los partidos dónde el voto es más fluctuante. O en otras palabras, beneficiaria a la derecha y perjudicaría a la izquierda donde el voto es más sentimental y suele ser más abstencionista. 

Volver a las urnas sería dar la espalda a lo que la ciudadanía dijo el pasado 20 de Diciembre y pedirles que “repiensen” su voto. Sería decirles a los electores: “Se han equivocado, voten mejor”. En definitiva, volver a unas elecciones no favorece a ningún demócrata. Solo favorece a aquellos políticos que no buscan la felicidad de sus gentes. Aquellos, que estratégicamente solo buscan poder. 

Mientras tanto, los ciudadanos seguimos viviendo en un país donde la corrupción abre cada telediario, dónde siguen desahuciando a las gentes de sus casas, dónde la desigualdad salarial entre hombres y mujeres sigue creciendo, dónde siguen brutalmente asesinadas decenas de mujeres por la lacra de la Violencia de Género, dónde la pobreza infantil llega a niveles insostenibles, dónde las personas dependientes mueren antes de conseguir ninguna ayuda, dónde el paro y la desigualdad es el pan de cada día de millones de familias. ¿Esa es la España que quieren? ¿De verdad España puede esperar? 

Si de verdad quieren cambio, dejen las posturas inamovibles, aparquen las líneas rojas y las evidentes diferencias ideológicas. Renuncien a su programa de máximos y vayan a solucionar los problemas de la ciudadanía que para eso les votaron. 

Es evidente que 90+40 no suma, de igual manera que 90+69 tampoco. Pero 90+69+40 si suma… Claro que si se puede, pero… ¿Quieren?