lunes, 16 de mayo de 2016

Cinco años del 15M


Tras 5 años de aquel movimiento ciudadano que inundó las calles de indignados e indignadas, la pregunta es clara ¿Qué ha cambiado? Por aquel entonces gobernaba Zapatero en su segundo mandato, Mariano Rajoy recogía firmas contra la subida del IVA, Gallardón era alcalde de Madrid y Esperanza Aguirre candidata a la Comunidad. Las encuestas daban un vuelco electoral. Se pronosticaba una victoria del PP, la subida de Izquierda Unida y todo apuntaba a la sorpresa de UPyD como revulsivo en la política española.

Al grito de “Democracia real ¡Ya!” nació un movimiento ciudadano reacio a protagonismos individuales y contrario a la apropiación partidista del movimiento. Su mensaje era claro: menos recortes, más transparencia y mayor democracia.

Por aquel entonces un partido llamado Izquierda Anticapitalista e IU intentaban adueñarse del movimiento, sus grandes diferencias venían del pasado, ambos estaban juntos hasta que Izquierda Anticapitalista decidió separarse de IU por sus acercamientos al PSOE.

En las plazas había de todo, les unía el cabreo. Supuso, un antes y un después en la forma de entender la política.

El PSOE perdió Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidades y el Gobierno Central. La ciudadanía nos castigó por no hacer nuestra política y ceder ante Europa. De nada sirvió aquel lema (criticado) de Rubalcaba que decía aquello de “Pelea por lo que quieres”, tampoco sirvió que Wyoming versionara “Resistiré”, esa canción que pronosticaba el Gobierno venidero del PP. La ciudadanía estaba cansada y decidió que los socialistas estuviésemos en la oposición.

Y perdimos. Respetamos la decisión ciudadana e hicimos balance del porqué de esa decisión. Nos quedamos con las demandas de ese movimiento: NO a los recortes, más transparencia y mayor democracia. En Granada hicimos una conferencia política de arduo debate ideológico del que salimos fortalecidos con un proyecto claro, socialdemócrata, de izquierda y sobre todo, posible. Decidimos cambiar, para cambiar España. Hicimos lo que nos pidió la ciudadanía que hiciésemos, regenerarnos.

Por primarias salió el actual Candidato y Secretario General. Pasamos a ser el partido con mayor transparencia según la ONG “Transparencia Internacional”, fuimos y somos implacables contra la corrupción. Nuestro programa electoral nace del consenso de diferentes colectivos y como eje fundamental el compromiso que adquirimos en Granada.

Nosotros cumplimos con el 15M. La pregunta recae en si aquellos que dicen ser los portavoces del 15M cumplen o no con la idea principal de aquellas acampadas.

Podemos que nace de Izquierda Anticapitalista, se adueña de ese movimiento y con esa bandera paradogicamente tiene una organización muy poco participativa, jerárquica y que hace la misma política de siempre: la de los sillones a cambio de escaños. Ellos que se hacen llamar ahora “la verdadera izquierda”, votaron junto al PP en contra de un Gobierno progresista ¿Eso quería el 15M?


¿Queréis un cambio de verdad sin medias tintas?  El único garante del cambio es el PSOE. Estas elecciones di #SI al cambio. Vota al PSOE y juntos caminemos por una sociedad más justa, más igualitaria y más democrática. #VotaPSOE 

miércoles, 11 de mayo de 2016

La nueva confluencia


Que la izquierda comunista se agrupe, no es nuevo. Ya lo hicieron antes en relación a la federación de partidos: Izquierda Unida. Por aquel entonces se debatía lo que iba a suponer esa unión ¿Acabaría con el PCE? ¿Perderían los ideales primarios de la formación comunista?

W. Meyer en el artículo titulado  ‘El Bloque histórico de progreso’ en 1989 decía “Renunciar hoy a que el PCE sea hegemónico, política e ideológicamente, renunciar a que el PCE juegue un papel en IU, es renunciar a la existencia misma del PCE como partido”. El debate de la confluencia como puedes ver, no es nueva.

Frente a las críticas, que valoraban el nuevo rumbo del partido como peligro para el mantenimiento de la identidad comunista y su integridad ideológica, la argumentación del bloque a favor de la confluencia liderada por Gerardo Iglesias defendía que no iban a concurrir en coaliciones en las que no figurasen el símbolo del PCE o su nombre. Según el diseño que presentaba la dirección  comunista a sus afiliados, la convergencia no debilitaría ni difuminaría al partido, sino que serviría para recuperar y fortalecer al PCE.  En palabras del Secretario General del PCE en el Informe al Comité Central en 1985 decía: “Su misma recuperación depende de que se vaya desarrollando por la izquierda del PSOE un movimiento de naturaleza alternativa. No se trata de renunciar al fortalecimiento del PCE. Se trata todo lo contrario: el PCE se fortalecerá más en la medida que avance todo”.

¿No es curioso? Se repite la historia, pero con diferentes actores. Antes se hablaba del PCE, hoy de IU. Como antes, bastantes detractores y pocos defensores. Antes la pinza era cosa de Anguita, hoy de Iglesias.

El comunismo se ha agrupado de nuevo. Garzón lo deseaba. Iglesias, no tanto, pero visto que se espera un descenso importante en los votos de Podemos, no le quedaba más remedio. ¿Se repetirá los mismos resultados que por aquel entonces? ¿Escucharemos a Iglesias tras el 26J reclamar el comunismo abiertamente como ideología propia?

Si Podemos existe, es gracias a Izquierda Anticapitalista. Y ellos, se separaron de IU por el acercamiento de estos hacia el PSOE. Si ahora vuelven todos a fraternizar como hermanos, ¿Quiere decir que tienen la misma estrategia ante posibles acercamientos al PSOE?

El 26J está a la vuelta de la esquina. Y cuatro partidos con cuatro ideologías contrarias se enfrentan en las urnas. El comunismo 2.0 de Pablo Iglesias y Garzón, el liberalismo económico de Albert Rivera, el conservadurismo arcaico y corrupto de Mariano Rajoy, y la socialdemocracia liderada por Pedro Sánchez. ¿Quieres un futuro incierto o un cambio seguro? Si quieres un cambio seguro #VotaPSOE



sábado, 7 de mayo de 2016

El 26J votas ideología ¿Cual prefieres?

La gran diferencia entre el 20D y los próximos comicios del 26J radica esencialmente en el asentamiento y la claridad de las ideologías de todos los partidos. Ya nadie se cree que Podemos sea de centro izquierda o que no sean “ni de izquierdas ni de derechas”, con su posible pacto con IU se posiciona claramente en sus orígenes anticapitalistas comunistas. Tampoco creo que nadie piense que Rivera sea el centro del tablero político

Con las cartas descubiertas y tras la fallida investidura como resultado del bloqueo, los vetos y las líneas rojas, la repetición de elecciones se presenta ante la oportunidad de que la ciudadanía se decante por la ideología que mejor le represente. Esta vez sin medias tintas, sin mentiras, sin intentos de manipulación para intentar conseguir más votos.

Podemos con su probable pacto con IU se ha decantado claramente por el comunismo de siempre. El PP inmovilista que nada quiere que cambie es el referente del conservadurismo más arcaico de Europa. Ciudadanos y sus tesis liberales defienden los intereses del capitalismo y una clara apuesta por la reducción del Estado al mínimo posible. Y por otro lado el PSOE, con el ADN socialista, que apuesta por un modelo socialdemócrata y que lidera el cambio progresista que necesita España.  


Los programas electorales y los candidatos son los mismos. La diferencia está en las ideologías, ya no hay engaños. Las ideologías son claras. Si conseguimos movilizar a todos los electores que quieran un cambio progresista que sientan los valores socialistas y que prefieran un modelo socialdemócrata al liberalismo, conservadurismo o comunismo… Tendremos un Gobierno de cambio en tan solo una semana. El 26J… implícate! #VotaPSOE

jueves, 5 de mayo de 2016

El viejo comunismo


Era de esperar. La confluencia de la “verdadera izquierda” era cuestión de tiempo. Comparten programa, comparten ideología y hasta comparten objetivos. 

Atrás quedó aquello de “no somos ni de izquierdas, ni de derechas”. Las aguas vuelven a su cauce, y aquel invento que surgió de Izquierda Anticapitalista vuelve a sus orígenes más radicales. Se quitaron la careta. El viejo comunismo, el comunismo de siempre…vuelve. 

Su enemigo no es la derecha. De hecho, no les importa que estén gobernando, les han dejado gobernar votando junto a ellos en contra de un Presidente Socialista. 

Esta obsesión contra la socialdemocracia no es nueva. Ya hace casi un siglo, en 1927, Stalin ahondaba entre la separación ideológica del marxismo comunista y la socialdemocracia: “Entre las socialdemocracia y el marxismo se ha abierto un abismo. Desde ahora, el único portador y baluarte del marxismo es el leninismo, el comunismo”. Como puedes comprobar, no es nuevo aquello de igualarnos junto a la derecha. Su intención siempre ha sido derribar la socialdemocracia, según ellos: “No se puede acabar con el capitalismo sin acabar primero con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero”.

No hacen nada nuevo, vuelven a sus orígenes. Vuelven a aquellos discursos anclados en el pasado de los dos bloques ideológicos enfrentados como si no hubiese ningún punto intermedio. Intentan mezclar y difamar para englobar a todos los enemigos en un solo bloque, siguiendo la hoja de ruta de Goebbels y sus once principios de la propaganda (Principio de simplificación y del enemigo único).

Este 26J por fin los actores se quitan sus máscaras. El conservadurismo más corrupto que nada quiere que cambie liderado por el PP, el liberalismo económico que quiere acabar con el Estado del Bienestar bajo el paraguas de Ciudadanos. El comunismo obsoleto de la confluencia Podemos e IU y como contraoferta de izquierdas, la izquierda posible: la socialdemocracia del PSOE. 

 Cuatro ideologías, cuatro opciones electorales. ¿Qué prefieres?



lunes, 2 de mayo de 2016

137 años de Socialismo


Hace 137 años que nacimos, y pese a las adversidades, los errores cometidos y los ataques a izquierda y derecha hacia nosotros, seguimos siendo el eje fundamental de la democracia española. Muchos, han intentado desbancarnos, nadie lo ha conseguido.

Nuestros 137 años de historia nos avalan. No ha existido avance social que no tenga como actor principal a nuestro partido. No puede entenderse la historia sin nuestras siglas. Ninguna otra corriente o propuesta ideológica, ni ningún movimiento político puede presentar un balance semejante, ni siquiera aproximado de lo que ha supuesto el PSOE para nuestro país.

Los conservadores siempre trabajaron para mantener el statu quo carente de toda justicia social, mantener sin cambio el reparto privilegiado de la propiedad, del poder y hasta del saber, imponiendo su moral. Los liberales económicos sólo se mueven por el egoísmo del beneficio particular y por evitar la acción pública que corrigiera las desigualdades. El liberalismo siempre ha querido simplificar el Estado al mínimo y acabar con el llamado Estado de Bienestar. Cómo contra oferta, el comunismo ahogó la libertad a cambio de la promesa del paraíso y de los cielos. Todo comunismo, da igual cual sea, conforme trascurría el tiempo se convertía poco a poco en un sistema totalitario.

Hoy estas posturas que parecen del siglo pasado siguen existiendo y aunque te intenten engañar con algún lavado de cara, son los mismos ideales de siempre pero con caras nuevas. Por ello, se hace tan necesario la ubicuidad de la socialdemocracia.

Un partido de clase y de masas, un partido pluralista, feminista, democrático, federal, internacionalista. Que defienda una sociedad más libre, más solidaria, más igualitaria y más justa.

137 años de avances, de derechos, de libertades, de justicia… El 26J tienes la oportunidad de nuevo de demostrar tu orgullo socialista, de demostrar que confías en este proyecto centenario y actualizado. El 26J tienes la oportunidad de mandar a la oposición a los conservadores, de legitimar la socialdemocracia frente al comunismo, de callar a los liberales y de construir una España bajo el paraguas de la Libertad, la Democracia, la Solidaridad y la Justicia Social.

Soy socialista, y estoy orgulloso de ello. Yo #VotoPSOE