martes, 18 de octubre de 2016

La consulta del PSOE



“Las consultas a la militancia no están en la cultura del PSOE” Así de contundente se mostraba el Secretario Regional del PSOE en Extremadura cuando los periodistas le preguntaban sobre la posibilidad de que la militancia exprese con su voto, el futuro que tiene que tomar el PSOE.

Será que la militancia está “podemizada” como diría el Presidente de la Gestora,  o tal vez,  lo que realmente pasa es que pretendan llevar al PSOE hacia el pasado. Por lo menos, hasta antes de la Conferencia Política de Granada, que fue allí cuando se aprobó el siguiente texto:

“Desarrollar herramientas efectivas que posibiliten la implicación activa de militantes, afiliados/as y simpatizantes en los procesos de reflexión y toma de decisión del Partido. Así se estudiarán las fórmulas para realizar consultas directas a los militantes sobre cuestiones o decisiones de especial trascendencia”

Queda claro que el documento que ratificó el Congreso del PSOE ya indicaba que la consulta a la militancia era algo que empezaba a andar desde ese momento y que no se podía parar según convenga a sus dirigentes. No hay que olvidar, que según los Estatutos del PSOE en el artículo 2, estipula de manera contundente que “Los objetivos y programas son los fijados en su Declaración de Principios y en las resoluciones de sus congresos” por lo que el documento que se aprobó en el anterior Congreso no solo sigue vigente sino que posee de toda legitimidad como para desmentir lo que el Secretario Regional del PSOE en Extremadura decía.

“Un militante un voto” no es un lema, es el principio de una marea de militantes que quieren participar activamente de su partido, y que quiere expresarse de manera libre de igual a igual, que cualquier dirigente. Es por eso que hoy más que nunca, debamos de recordar el ejercicio de democracia interna que hemos realizado en el PSOE en los últimos años y mostrarles a la Gestora que solo ese es el único camino, si lo que realmente se quiere, es unir al partido.


Cesar Luena lo explica así en los Cuadernos de Alzate 48-49 que publica la Fundación Pablo Iglesias y que el autor me ha cedido para publicarlo en este blog:

La profundización de la democracia
interna en los partidos.
La consulta del PSOE como
 aportación pionera
 por César Luena

El Partido Socialista celebró el pasado 27 de febrero una consulta no vin­culante a toda su militancia para someter a su decisión las propuestas y acuerdos planteados a distintas formaciones en el intento de conformar un gobierno de cambio progresista y reformista. La consulta, pionera en muchos sentidos, supuso un reto político y organizativo resuelto de for­ma muy positiva. Más allá del resultado –mayoritariamente favorable al acuerdo (78,9%)– la consulta sienta un precedente interno importante, abre al resto de formaciones políticas un camino inexplorado y supone un nuevo paso en el recorrido de mejora de la participación de la militancia iniciado también por el PSOE hace casi 20 años. En el caso que nos ocu­pa, la consulta socialista puede considerarse un éxito en términos políti­cos, operativos, de garantías en su resultado y de transparencia. A la vez, nos entronca con las mejores experiencias conocidas en Europa.

I. Antecedentes
1.1. Francia y Alemania

“El referéndum interno del principal partido de la izquierda alemana su­cede a las elecciones primarias de sus colegas franceses, en una secuencia de profundización democrática que debiera constituirse en antídoto de los populismos”, señalaba un editorial en el diario El País aplaudiendo la consulta a sus bases celebrada por el SPD el 14 de diciembre de 2013.
El 76,8% de la militancia del Partido Socialdemócrata Alemán avaló el pac­to con los democristianos (CDU/CSU) para facilitar a Angela Merkel su tercer mandato como canciller federal de Alemania. Votaron 369.680 de los 475.000 militantes llamados a las urnas. De ellos, 256.443, se pronunciaron a favor de reeditar una große Koalition entre socialdemócratas y conservadores como la que hizo posible el primer gobierno de Merkel entre 2005 y 2009. Votaron en contra 80.921 militantes, el 23,9% de los votos válidos emitidos.
La consulta alemana constituyó un éxito notable de participación y puesta en marcha. Dado que se habilitó únicamente la posibilidad de voto por correo, la colaboración y apoyo logístico del muy potente Deutsche Post, el antiguo servicio público de correos alemán, facilitó decisivamente la emisión del voto.
Esta votación tuvo un precedente destacado en la consulta interna que el Partido Socialista francés celebró el 1 diciembre de 2004, en el que el 59% de los 120.000 militantes del PS apoyó el Tratado Constitucional de la Unión Europea. La participación en este caso fue también muy amplia, superando el 80% del censo, y abrió un camino de profundización demo­crática que los socialistas franceses han desbrozado hasta llegar a sus pri­marias abiertas de octubre de 2011 en las que la militancia eligió entre seis candidatos y optó por François Hollande mediante un procedimiento que el resto de la familia socialista europea, especialmente en Italia y España, siguieron muy de cerca para adaptarlo a su realidad.
La fórmula de la consulta francesa, con ligeras variaciones, puede re­sultar muy familiar para cualquier militante del PSOE: fue abierta a todos los ciudadanos que se inscribieran previamente en un registro para ga­rantizar la pulcritud del proceso, abonaran una contribución simbólica de un euro y firmaran una declaración de adhesión a los valores básicos vinculados al socialismo democrático.

1.2. El PSOE estrena las primarias en España
1.2.1. Las primarias de 1998

En nuestro país, las consultas internas en los partidos políticos son una rea­lidad asumida desde hace apenas unos años y que aún cuenta con algunas resistencias –el caso del PP es el más gráfico-. El PSOE introdujo este valor añadido a las grandes decisiones en 1998, cuando José Borrell y Joaquín Al­munia, entonces secretario general, se sometieron a la voluntad del voto mi­litante para elegir al aspirante a la presidencia del Gobierno por primera vez en España. Borrell logró 114.254 votos (54,99%), y Almunia cosechó 92.860 (44,67%). El total de las papeletas escrutadas fue de 207.774 (54,18%).
Cataluña, en noviembre de 1997, para elegir candidatura al ayunta­miento de Badalona (Barcelona), y el País Vasco, en marzo de 1998, cuan­do Nicolás Redondo Terreros se impuso a Rosa Díez como candidato a Lehendakari, fueron las primeras comunidades en las que el PSC y el PSOE aplicaron estas consultas. El Partido Socialista iniciaba así un re­corrido que ha tenido en la votación del 27 de febrero su etapa más recien­te, que no será en ningún caso la última.
Desde entonces, cada vez con más profundidad y siempre con las mismas garantías, el Partido Socialista ha hecho de las elecciones primarias parte de su identidad. Por ese motivo, como parte de un desarrollo natural y muy interio­rizado, el PSOE se dispuso a dar otro salto de calidad histórica dentro de su organización interna al decidir la elección del secretario general, por primera vez, en una consulta abierta al voto directo de cada militante. El principio ‘un militante, un voto’ dejaba definitivamente de ser una reivindicación largamen­te esgrimida para convertirse en un hecho afortunadamente irreversible.

1.2.3. La consulta de 2014

A las 22.15 horas del 13 de julio de 2013, el entonces secretario de Orga­nización federal del PSOE, Óscar López, anunció en la sede socialista el resultado de la primera consulta a la militancia para elegir a su secretario general a la que concurrieron tres candidatos y en la que Pedro Sánchez se proclamó vencedor al obtener el apoyo del 48,67% de los votos de los militantes. Eduardo Madina obtendría el 36,25% y José Antonio Pérez Ta­pias un 15,08% de apoyos. Con un censo de 198.123 personas llamadas a participar en la elección, la participación fue del 66,76%.
El PSOE puso a prueba con esta votación su capacidad para someter a sus bases la decisión más relevante que puede adoptarse en cualquier organización: su liderazgo. Abierto el camino, cada paso nuevo ganaba en ambición y perdía en riesgo.

1.2.4. Primarias abiertas en comunidades autónomas

El siguiente hito en este recorrido de participación abierta lo constituyen las primarias en cadena celebradas en 2014 para elegir cientos de candi­daturas a la presidencia de comunidades autónomas y ayuntamientos de poblaciones mayores de 20.000 habitantes. En total, se celebraron 116 votaciones para elegir cabezas de lista en 13 comunidades y 100 ayunta­mientos, además de para cabildos y consejos insulares.

II. El camino hacialaconsultainterna
2.1. Que voten las bases

En el 34 Congreso Federal del PSOE, celebrado en junio de 1997 bajo el lema ‘La respuesta progresista’, Felipe González cedió el paso a una etapa de nue­vos liderazgos en el Partido Socialista abierta por Joaquín Almunia, elegido secretario general por los 945 delegados acreditados. Una enmienda incor­porada a la ponencia marco del Congreso introducía la posibilidad de elegir alcalde mediante el voto de la militancia. Ese fue el germen de las primarias. La semilla fructificó en el Comité Federal, que amplió primero la medida para elegir también del aspirante a la presidencia del Gobierno y aprobó, después, el primer reglamento de primarias del PSOE un 21 de marzo de 1998.
No sería posible recoger aquí todos los pasos orgánicos que han en­sanchado y allanado el camino de las primarias sin apenas incidentes de recorrido. Cada dirección socialista ha puesto un ladrillo que se suma al anterior para ampliar el edificio de la apertura interna en el PSOE.

2.2. El Congreso de 2012
En el Congreso Federal celebrado en Sevilla en febrero de 2012 bajo el lema ‘La respuesta socialista’ Alfredo Pérez Rubalcaba fue elegido al fren­te del partido frente a Carme Chacón. Las resoluciones de aquel Congre­so4 y la Conferencia Política celebrada un año y medio después5, en no­viembre de 2013, avanzaron en el planteamiento de las primarias abriendo la posibilidad, entonces sólo hilvanada, de proceder a la elección del se­cretario general del PSOE por este procedimiento, como ocurriría al año siguiente, en julio de 2014 en la consulta a los militantes celebrada para elegir al nuevo secretario general.
Los tres aspirantes, Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias, compartieron una defensa encendida del procedimiento de selección de candidaturas mediante la opinión directa de la militancia y de primarias abiertas a la ciudadanía en el caso de concurrir varias candida­turas a la presidencia del Gobierno.

III. La consulta: garantías y participación como claves del éxito

“Compañeros y compañeras, yo fui elegido Secretario General por el voto directo de la militancia y entonces dije, -el día de mi discurso en el Congreso- que en aquellos momentos decisivos de la historia de España que necesitaran del concurso y del apoyo de la militancia también conta­ré con su opinión y escucharé claramente la opinión de la militancia de base.” Pedro Sánchez defendió de esta manera ante el Comité Federal del PSOE celebrado el 30 de enero la decisión de consultar a la militancia las propuestas y acuerdos para la conformación de un gobierno progresista y reformista forjados durante el mes de febrero.
La apertura a la participación directa de la militancia dio con este anuncio un salto cualitativo muy relevante. Por primera vez se apelaba a la voz y el voto de las bases para decidir sobre contenidos, no sobre perso­nas. La consulta concluyó el 27 de febrero con un balance muy positivo.

3.1. Garantías. Organización y calendario

El 11 de febrero de 2014, la CEF del PSOE dio luz verde al procedimien­to de la consulta. El documento aprobado, ‘Bases para la consulta a la militancia sobre el acuerdo para un Gobierno progresista y reformista’, recoge su normativa de desarrollo, el calendario y el mecanismo –o me­canismos, porque también en este campo hubo una iniciativa pionera- de la votación.
“Tal como aprobaron las resoluciones del 38º Congreso Federal y la Conferencia Política de 2013, el PSOE se comprometió a impulsar y de­sarrollar procesos de consulta a la militancia para cuestiones y decisiones de especial importancia.”, introducía el documento. Siguiendo este man­dato, para impulsar y desarrollar la participación de las bases, la consulta planteada por la dirección socialista desarrollaba por primera vez la po­sibilidad un voto dual: en urna y electrónico, con el siguiente calendario:



De esta manera, pendiente de la evolución de las negociaciones, el PSOE allanó el camino ante un eventual acuerdo que hiciera necesaria la consulta, siguiendo el compromiso adquirido por el Secretario General ante el Comité Federal del Partido.

3.2. La pregunta

Finalmente, reunida el 24 de febrero, la dirección socialista aprobó la con­vocatoria de esta consulta para el 27 de febrero, y la pregunta sometida al criterio de la militancia, con la siguiente formulación:



La pregunta, planteada necesariamente en términos abiertos para permitir abrazar nuevos acuerdos sigue la estela de las formuladas en los casos alemán y francés antes citados, donde las circunstancias, menos susceptibles de cambios, permitían acotar más la cuestión.




3.3. Participación y campaña informativa

Junto a la posibilidad de votación online con plenas garantías censales a través de la plataforma de militantes MiPSOE –un hecho inédito hasta ese momento- la otra aportación significativa en el procedimiento segui­do para la consulta fue la campaña de acercamiento e información a la mi­litancia de las propuestas y acuerdos sometidos a su consideración. Para favorecer la participación en este proceso, el PSOE celebró una amplia campaña de difusión informativa entre su militancia entre los días 25 y 26 de febrero. El Partido Socialista convocó decenas de actos en toda España a lo largo de esos dos días y desplegó un amplio trabajo en redes sociales para tratar de acercar el acuerdo a todos los militantes.
La militancia recibió a través de miles de envíos de correo electrónico toda la información sobre la consulta: el procedimiento de la misma, las instrucciones para la inscripción y el voto online, y el documento con el acuerdo completo junto a toda la información explicativa sobre el mismo.
En redes se lanzó una campaña para trasladar el contenido del acuer­do y aclarar cuantas dudas pudieran surgir. Además, se realizó un llama­miento al resto de partidos, a través de perfiles oficiales y de militantes, para que se sumaran a un acuerdo de cambio. Solo el perfil oficial de Twitter del PSOE, contó durante esos días con más de cinco millones de impresiones en la campaña explicativa del acuerdo y para animar a la participación en la consulta.


3.4. El resultado
Sobre un censo de votación de 189.256 militantes llamados a votar8, la participación fue del 51,88%, registrándose un 78,98% de votos favorables y un 21,02% de votos en contra.




IV. Cuestiones para el futuro
4.1. Estatutos y reglamentos

El desarrollo de experiencias como la consulta socialista en la normativa interna del PSOE es aún una novedad no recogida en la regulación in­terna del Partido Socialista, que no prevé –ni, por supuesto, prohíbe- en ningún apartado una posible consulta a la militancia. Como es sabido, los procedimientos regulados en los que participan los militantes socialistas son la elección de cargos orgánicos, la elección de órganos ejecutivos y de control y la elaboración de candidaturas para los procesos electorales.
Con el tiempo, esta iniciativa requerirá de una adaptación estatutaria que recoja el rigor, garantías y seguridad en el procedimiento a seguir para abrir a la militancia la toma de decisiones que afecten a contenidos políti­cos relevantes, a partir de las bases de esta consulta.

4.2. El carácter vinculante de la consulta

El resultado de la consulta, “de carácter no vinculante, deberá” ser ra­tificado posteriormente” por el Comité Federal. Así quedó estableci­do en las bases para la consulta aprobadas por la CEF el 11 de febrero de 2007.
No fue una decisión arbitraria. Para sostenerla, es útil realizar un ejercicio de analogía con la consulta celebrada en julio de 2014 para elegir al secretario general. Aquella decisión fue ratificada posterior­mente por el órgano competente para hacerlo, el Congreso Federal Extraordinario. En esa ocasión, al tratarse de un Congreso Federal Extraordinario, fue la propia CEF la que procedió a su convocatoria y a aprobar su normativa y desarrollo, incluido el proceso de consulta a los militantes.
Por analogía, la CEF está facultada para convocar una consulta entre la militancia en relación a la política de alianzas y pactos del PSOE, pero la competencia para tomar la decisión final sobre esta materia correspon­de al Comité Federal, por ello, el resultado de dicha consulta deberá ser ratificado por este órgano.
Que siga siendo así o no en un futuro es una decisión política que el PSOE debatirá en su día. No es este el lugar para discernir si conviene o no suprimir la ratificación del Comité Federal y proclamar vinculante la consulta, como fue, por ejemplo, la celebrada por el SPD ya citada en este trabajo. Este debate se abrirá y resolverá donde corresponde, en un Congreso Federal, que deberá discernir si la evidente vinculación política que tiene una consulta a la militancia debe equivaler de forma automática a la vinculación orgánica.
Así sucedió con la elección directa de Secretario General, el 38º Congreso Extraordinario, de julio de 2014, aprobó la modificación estatutaria que convirtió en vinculante la elección por parte de los militantes.

V. Conclusión

La vieja aspiración ‘un militante, un voto’ no era un lema, es una ventaja. A lo largo de los últimos años, en los distintos mandatos que se han su­cedido al frente del PSOE, se ha implementado progresivamente y de for­ma natural la presencia de la militancia en las decisiones clave del Partido Socialista. Lo que fue primero un intento casi experimental para decidir algunas candidaturas se extendió como una obligación orgánica perfec­tamente asumida para decidir el liderazgo dentro de la organización y, a partir de la consulta celebrada el 27 de febrero, es también una exigencia que atañe a las propuestas y acuerdos del Partido.
Con un notable éxito logístico y organizativo, el PSOE puede pre­sentar su consulta a la militancia como un esfuerzo pionero llamado a extenderse al resto de formaciones políticas en nuestro país. En un nuevo tiempo para la política, en el momento inaugural de la legislatura, la con­sulta socialista se suma como una experiencia pionera llamada a instalar­se en la cultura interna del Partido y en la práctica política en nuestro país.