lunes, 28 de noviembre de 2016

¿Proyectos personalistas como el de Susana Diaz o proyectos desde las bases?


Lo que comenzó con los dimisionarios que pedían una Gestora para defenestrar al único Secretario General elegido por votación directa de toda la militancia, acabó finalmente con el apoyo en diferido a Mariano Rajoy. Muy poco tardaron aquellos que defendían “Gestora Si, Rajoy No” en cambiar ese “No” por una “abstención patriótica”. 

El bien de España lo soporta todo, y lo estamos viendo continuamente. El próximo capítulo de esa abstención patriótica lo tendremos con el techo de gasto y posiblemente con el Presupuesto General del Estado. 

Cada día que pase sin un proyecto definido, sin un liderazgo claro y sin dar voz a la militancia para que entre todos decidamos el futuro del PSOE, se lo ponemos más fácil a PP y Podemos para que utilicen esta crisis interna como trampolín electoral. 

No podemos permanecer más tiempo sin la convocatoria de un Congreso para definir el PSOE y sin la convocatoria de las primarias para elegir quien va a liderar ese PSOE. Necesitamos debatir nuestro proyecto en un buen Congreso y necesitamos elegir a la persona que liderará ese proyecto, pero una cosa no puede ir separada de la otra.

Frente a aquellos que pretenden silenciar a las bases, los socialistas tenemos que tener claro que sin las bases no hay PSOE. Es por ello que necesitamos proyectos que surjan desde las bases que recupere el PSOE que conocemos. Un PSOE progresista, alternativo a PP y Podemos. Que de soluciones a los problemas de la gente desde la izquierda posible y que dialogue con todas las fuerzas políticas del arco parlamentario. 

No es momento de proyectos individualistas sino colectivos. No es momentos para peronismos rocieros ni personalismos como el de Susana Díaz. Tenemos que construir desde las bases un nuevo proyecto socialista ganador y un nuevo modelo de partido que impida que una mesa camilla de algunos líderes territoriales puedan quitar o poner a los Secretarios Generales del partido. 

El tiempo de la Gestora ha acabado, ahora toca el de las bases. Mantengamos vivo ese #EspirituDeXirivella que vivimos hace pocos días.


jueves, 24 de noviembre de 2016

La fuerza del sur

El PSOE de Andalucía lleva perdiendo votos desde 2004. En este tiempo no hubo ni Gestoras ni conferencias políticas autonómicas ni absolutamente nada de autocrítica, “aquí todo va perfectamente”, “resistimos a la derecha”, “Susana gana” dicen… será que no ven la viga que elecciones tras elecciones nos avisa de que si no cambiamos, perderemos el fuero histórico del socialismo español.


Pero no se preocupen, que la misma Susana Díaz que ha empeorado todos los resultados electorales del PSOE en Andalucía sea las elecciones que sean, es el mirlo blanco, la esperanza del PSOE, la fuerza del sur, la que gana… o eso dicen. 


martes, 22 de noviembre de 2016

El as en la manga de Rajoy

Acostúmbrese a partir de ahora a escuchar una y otra vez que el Gobierno invoca al artículo 134.6 de la Constitución.  Para el que desconozca la literalidad del mismo, dicho artículo dice lo siguiente: “Toda proposición o enmienda que suponga aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios requerirá de la conformidad del Gobierno para su tramitación”.

Este apartado reconoce la exclusividad del Gobierno a la hora de modificar el Presupuesto General del Estado. En este artículo queda constancia que solo el Gobierno puede alterar el presupuesto a iniciativa propia, por lo que las iniciativas que salgan del Parlamento siempre que conlleve un aumento de gasto o disminución de ingresos podrán ser paralizada desde el primer momento.

Esta norma evidencia la separación de poderes. Limita el poder legislativo representado en el Congreso de los Diputados y la separa del poder ejecutivo encarnado en el Gobierno. Por esta razón, entre muchas otras, la oposición nunca podrá Gobernar en la sombra, como han querido trasladar de manera engañosa los diferentes partidos que conforman el arco parlamentario.

Mariano Rajoy conoce esta normativa y ya la está aplicando. Llevan doce iniciativas paralizadas en lo que va de legislatura, las últimas dos la rebaja de las tasas judiciales y una ayuda para la crianza de hijos. Esta semana se votará en el Congreso incrementar el SMI, me parece a mí que tanto esta propuesta como la supuesta victoria de la paralización de la LOMCE caerán en saco roto.  

No se preocupen si piensan que no se va a legislar ni ejecutar nada en los próximos meses. Las propuestas del PP seguro que salen adelante por el “bien de España”, para ello amenazarán, chantajearán y extorsionaran con la convocatoria de unas terceras elecciones en diferido a partir de Mayo. Mientras tanto, ellos en el poder tienen la opción de Gobernar mediante el Decreto que se aplica desde el día siguiente a la aprobación en el Consejo de Ministros. Que tras 30 días va a la Cámara del Congreso, luego al Senado dónde el PP tiene mayoría absoluta y puede ralentizarla  y de nuevo al Congreso para su aprobación o derogación final. Mientras tanto el Decreto se aplica.

No se crea que el PP va a utilizar este mecanismo, ya que solo le daría 6 meses de oxígeno a sus iniciativas. 6 meses… ¡Mira qué casualidad! El tiempo legal para poder convocar elecciones.




lunes, 21 de noviembre de 2016

España: Nación de naciones

El Estado de autonomías que salió fruto de la negociación y del consenso de la transición, ha sido francamente positivo en la historia democrática de nuestro país y representa la transformación más importante realizada en la Constitución.

Los constituyentes acordaron pasar de un Estado centralista, totalitario y defensor de la nación española como única opción, a construir un Estado muy próximo al federalismo. Los constituyentes sabían perfectamente que si querían que la Constitución fuera duradera, tenían que ahondar  y consensuar una postura intermedia entre los que defendían el centralismo nacional y los que abogaban por un federalismo que dotara de autogobierno suficiente a las diferentes nacionalidades y regiones que agrupan España. 

Sí, he dicho “diferentes nacionalidades y regiones” que es lo que nuestra Constitución recoge en su artículo 2. Por lo que cuando hablamos de que en España hay diferentes nacionalidades no me llame nacionalista, independentista o rupturista, me limito a defender el acuerdo que tanto bueno nos ha traído a todos los españoles.

Sabiendo de la dificultad de este entramado, todos aceptaron. Hoy, 38 años después y tras un Gobierno del Partido Popular con una política ultra conservadora de recentralización política y económica, vemos como el discurso nacionalista se mezcla con el rupturista. Tal vez, lo que tengamos que hacer todos los partidos sea consensuar un nuevo modelo territorial dónde todos los actores se sientan cómodos.

A estas alturas, tanto la derecha mediática como el partido ungido por los poderes fácticos de este país intentan mentir y manipular para enfrentar los diferentes nacionalismos. Con un patriotismo de pacotilla y al grito “se rompe España” critican y alejan a una sociedad que se siente diferente.

Intentan unificar criterios para forzar que nación y Estado sean vistos por la ciudadanía como un sinónimo cuando no lo son. Tachan al que se siente diferente, de antipatriótico y rupturista. Su estrategia siempre ha sido el enfrentamiento entre las nacionalidades en una guerra abierta de banderas para acabar con el Estado autonómico del que la derecha nunca ha creido.

El lenguaje aquí es fundamental, y tal vez, tengamos que recordar que Nación no es Estado y aunque los conceptos puedan dar a confusión, tienen diferencias notables que nos obligaría a utilizarlos en contextos diferentes.

Cuando hablamos de Nación  hablamos de una comunidad que comparte rasgos socioculturales como la lengua, la cultura o la religión. Aunque jurídicamente le intenten otorgar un sentido que la defina como sujeto en el que reside la soberanía. Nuestra constitución en este punto, lo deja meridianamente claro: “nuestra soberanía reside en el pueblo español”, no en ninguna Nación como por ejemplo si reflejaba en la Constitución de Cádiz de 1812 que en su artículo 2 decía “La soberanía reside esencialmente en la Nación”

Por lo que podemos entender, cuando hablamos de Nación hablamos de identidad y cuando hablamos de Estado su definición pasa por la organización de una agrupación humana que vive en un mismo territorio, bajo las mismas normas y la misma autoridad. Es curioso cómo nos intentan meter en nuestro subconsciente que denominarse como nación es sinónimo de ser un Estado, cuando usted puede buscar por sí mismo y verá que son cosas completamente diferentes.

Y aunque nuestra Constitución ha dado buenos resultados, también es cierto que tras 38 años vemos que el problema de las particularidades nacionales no está resuelto. Frente a esta situación tenemos dos opciones, pararse a reflexionar e intentar buscar una solución alternativa o seguir el juego de destrucción que ha comenzado la derecha  y echar a pelear el nacionalismo español con los nacionalismos catalanes, valencianos, vascos, canarios y gallegos.

Ante este eterno debate, el PSOE siempre ha optado por la misma solución un Estado Federal en el que se reconozca las sensibilidades de cada nacionalidad. Tanto que en el primer Congreso del PSOE despúes de Suresnes defendía con esta rotundidad la defensa del llamado estado plurinacional:


Defensa que ha seguido Congreso tras Congreso reafirmándose en la lucha por un Estado Federal en el que se reconozca el autogobierno de las diferentes nacionalidades que integran el Estado Español.
Hasta Felipe González no hace mucho, escribía junto a Carme Chacón en “El País” la siguiente afirmación:
Estas palabras no hacen más que fortalecer el proyecto socialista. Es el momento de ser de nuevo, el PSOE. De reclamar el Estado Federal, de reconocer como Nación a aquellas regiones que así lo sientan por identidad cultural, histórica o socio-política. Es el momento de reformar la Ley de Financiación Autonómica, de reformar el Senado y clarificar las competencias entre las diferentes administraciones.

Tenemos que ser capaces de abrir la mente, de aceptar que la España que tenemos conviven diferentes sentimientos nacionales y que solo desde el dialogo haremos de España un Estado unido y no enfrentado entre las diferentes singularidades que conviven en todo el territorio. 

Este es el camino que conviene a unos y otros para no llevar al precipicio la convivencia entre iguales. Solo desde la unidad primero de los socialistas y luego de la ciudadanía podemos solventar la crisis territorial que llevamos sufriendo años y años.

Es momento de unir, de dialogar, de consensuar. ¿Hasta cuando seguirán sin dialogar entre todos? 



miércoles, 16 de noviembre de 2016

¡La LOMCE no se toca!


Coja una silla y espere sentado la derogación de la LOMCE. Le sirve la misma silla que la que utiliza para esperar que la Gestora de Susana Díaz convoque el Congreso del PSOE con sus correspondientes primarias. 


Porque, aunque el Congreso escenificó ayer su rechazo a la Ley de Educación del PP (y con esta van tres), lo que se aprobó ayer no cambia absolutamente nada. En esta ocasión, la propuesta propone la paralización del calendario de aplicación de la ley, que con la norma ya en vigor para todos los cursos, se traduce exclusivamente en la paralización de las revalidas, el único fleco de la LOMCE que queda por implantar. 

La medida más que de calado, es pura publicidad demagoga que no cambia absolutamente nada, ya que Mariano Rajoy aceptó paralizarla en el Debate de Investidura obligado por el pacto con Ciudadanos. 

Parece que andan buscando cualquier migaja política que le excuse del viraje de su posición en el Congreso. Ya les vale cualquier motivo para vender que gracias a ellos (los de la abstención) España funciona y se empieza a demoler el legado de un Mariano Rajoy que va con miedo a la oposición del PSOE. Eso debe pensar Fernandez Diaz, que todo apunta que tarde o temprano terminará presidiendo la Comisión de Exteriores aun siendo reprobado por la mayoría de la Cámara.

Volviendo al tema de la LOMCE, todo sigue igual. La Comisión sigue debatiendo sobre una futura Ley de Educación que acerque posturas entre los partidos mayoritarios. Tras el debate, la comisión redactará una Ponencia que despúes será debatida y enmendada en esa misma Comisión. Pasará al Pleno del Congreso, luego al Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta y se lo tomará con tranquilidad, y luego de vuelta al Congreso para su aprobación final. Mientras tanto la LOMCE no se deroga y se aplica en todos sus términos salvo en las revalidas, que todo apunta que para este año se realizará, pero no tendrán carácter académico. Eso, si no hay elecciones antes, que tal vez volvamos a ver dentro de unos meses como se vuelve a “derogar la LOMCE” en el Congreso de los Diputados. 

Por otro lado, el PP acepta un Pacto de Estado sobre la Violencia de Género, veremos si va enserio o no. Para ello tendrá que dotarla económicamente. Es en ese momento y no otro, donde veremos si esta propuesta tiene un compromiso claro o no, ya que dotar una ley económicamente en el Presupuesto General del Estado es la base para su aplicación, sin ella no hay nada. 

Por cierto, Presupuesto que según Susana Díaz, la Gestora y hasta el propio Antonio Hernando han dicho que el PSOE votará que No, y ya sabemos que cuando se dice que NO, es que no…. ¿o no?


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Lo que puede ocurrir, ocurre


Lo que puede ocurrir, ocurre. Y lo hemos visto en Reino Unido con el Brexit, en Colombia con el voto en contra del acuerdo de paz entre Gobierno y las FARC, y ahora, con Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos de América. 

Y no es que gane Trump por su liderazgo indiscutible, para nada. Más que ganar Trump, pierde Clinton. Y pierde no por ser mujer, ni por el apoyo dividido de los latinos y de las minorías étnicas, ni por el caso de los emails. Pierde por lo que representa.

Representa al establishment americano, al grupo dominante de los mercados financieros, en definitiva: al sistema. Eso lo ha aprovechado y con creces un débil candidato republicano, quien con las peores cuotas de valoración de líderes ha ganado las elecciones por la incapacidad de Hillary para desestabilizar su discurso.


Justo en el momento en el que los Demócratas tenían una buena predisposición, con una Michelle inconcebible y un Obama entregado con los mejores índices de popularidad de cualquier presidente al final de su mandato, los Demócratas no solo pierden la Presidencia sino el control de las dos cámaras de poder.


La experiencia y la capacidad de Hillary, no ha podido con un candidato racista, homofobo y sexista. Tal vez, es que no era la mejor candidata. Tal vez, los demócratas necesitaban un revulsivo que le quitara el discurso de “la gente” a Trump y lo hiciese suyo. Un candidato menos socioliberal y más socialdemócrata, un candidato con experiencia pero que le alejara de esa “curia” capitalista. Tal vez, necesitaban a Bernie Sanders en vez de Hillary Clinton.


Los demócratas, tienen mucho que reflexionar. Pero no solo los demócratas estadounidenses, sino todos los partidos con vocación de mayoría. La sociedad ha cambiado, y espera de los partidos y de sus representantes que cambien de la misma forma que ellos.


En España, más concretamente en el PSOE el debate está abierto. ¿Queremos una Hillary o un Sanders? ¿El Ibex o las ideas? ¿El aparato o las bases? ¿Susana o Pedro?