martes, 22 de noviembre de 2016

El as en la manga de Rajoy

Acostúmbrese a partir de ahora a escuchar una y otra vez que el Gobierno invoca al artículo 134.6 de la Constitución.  Para el que desconozca la literalidad del mismo, dicho artículo dice lo siguiente: “Toda proposición o enmienda que suponga aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios requerirá de la conformidad del Gobierno para su tramitación”.

Este apartado reconoce la exclusividad del Gobierno a la hora de modificar el Presupuesto General del Estado. En este artículo queda constancia que solo el Gobierno puede alterar el presupuesto a iniciativa propia, por lo que las iniciativas que salgan del Parlamento siempre que conlleve un aumento de gasto o disminución de ingresos podrán ser paralizada desde el primer momento.

Esta norma evidencia la separación de poderes. Limita el poder legislativo representado en el Congreso de los Diputados y la separa del poder ejecutivo encarnado en el Gobierno. Por esta razón, entre muchas otras, la oposición nunca podrá Gobernar en la sombra, como han querido trasladar de manera engañosa los diferentes partidos que conforman el arco parlamentario.

Mariano Rajoy conoce esta normativa y ya la está aplicando. Llevan doce iniciativas paralizadas en lo que va de legislatura, las últimas dos la rebaja de las tasas judiciales y una ayuda para la crianza de hijos. Esta semana se votará en el Congreso incrementar el SMI, me parece a mí que tanto esta propuesta como la supuesta victoria de la paralización de la LOMCE caerán en saco roto.  

No se preocupen si piensan que no se va a legislar ni ejecutar nada en los próximos meses. Las propuestas del PP seguro que salen adelante por el “bien de España”, para ello amenazarán, chantajearán y extorsionaran con la convocatoria de unas terceras elecciones en diferido a partir de Mayo. Mientras tanto, ellos en el poder tienen la opción de Gobernar mediante el Decreto que se aplica desde el día siguiente a la aprobación en el Consejo de Ministros. Que tras 30 días va a la Cámara del Congreso, luego al Senado dónde el PP tiene mayoría absoluta y puede ralentizarla  y de nuevo al Congreso para su aprobación o derogación final. Mientras tanto el Decreto se aplica.

No se crea que el PP va a utilizar este mecanismo, ya que solo le daría 6 meses de oxígeno a sus iniciativas. 6 meses… ¡Mira qué casualidad! El tiempo legal para poder convocar elecciones.




No hay comentarios:

Publicar un comentario